


Un pequeño universo de azul profundo. Este colgante de lapislázuli natural, enmarcado en un delicado baño dorado, captura la elegancia atemporal de las piedras que nunca pasan de moda. Su cadena de acero bañada en oro de 45 cm lo convierte en una pieza versátil y luminosa, perfecta para llevar sola o combinada con otros collares de Quimera.
Una joya sencilla, sofisticada y con carácter.
Características: