






Hay pendientes que se ponen y hay pendientes que se llevan. Los Maruja son de los segundos.
Una moneda pequeña, con el relieve gastado como si llevara años pasando de mano en mano, colgando de un cristal que recoge la luz cada vez que giras la cabeza. Ese contraste es todo: lo antiguo y lo que brilla, lo humilde y lo que se hace notar.
Pesan poco, se olvidan en la oreja y aguantan un día entero. Van igual de bien con una camiseta blanca un martes cualquiera que con lo que te pongas para la cena del sábado. De esos que acabas cogiendo sin pensar.
Medidas: 3,5 cm de largo x 1cm ancho aproximadamente
Material: aleación y cristal
Cierre: de presión
Pieza de edición limitada.