








Es de esas piezas que se ven antes que tú. Un brazalete ancho, de encaje calado en oro viejo, con un dibujo que parece bordado en metal en lugar de fundido.
El acabado envejecido es lo que lo cambia todo. No brilla como una joya nueva: tiene ese tono cálido y apagado de lo que lleva tiempo dando vueltas por el mundo, con las sombras metidas en los huecos del dibujo. Parece heredado. Parece que tiene historia antes de que tú se la des.
Cinco centímetros de ancho, así que se lleva solo. No necesita nada más en esa muñeca. Con manga corta en verano y asomando por debajo de un jersey en invierno, que es cuando más me gusta.
Ancho: 5 cm
Material: metal con acabado en oro viejo
Cierre: ajustable, se adapta a la muñeca
Pieza de edición limitada.