






Un entramado de tiras de metal cruzadas a mano, como si alguien hubiera tejido una cesta y luego la hubiera pasado por oro. Irregular a propósito: cada tira tiene su propio golpe, su brillo distinto, sus sombras.
El acabado en oro envejecido hace que no parezca recién salido de ninguna parte. Tiene ese punto cálido, un poco gastado, de las piezas que llevan años puestas y ya forman parte de quien las lleva.
Dos centímetros y medio de ancho: se nota, pero no pesa la muñeca. Es el que puedes llevar todos los días sin pensarlo, solo o al lado de un reloj. Ajustable, así que se adapta a tu muñeca sin tener que acertar con la talla.
Ancho: 2,5 cm
Material: metal con acabado en oro envejecido
Cierre: ajustable
Pieza de edición limitada.